sábado, 30 de julio de 2016

¡PANDILLEROS LO ATACAN CON ÁCIDO Y MUERE!


 
El grupo de jóvenes que le atacó simuló una “broma” donde siguieron a Adame Mejía para hacerlo correr.

 Saltillo, Coahuila; 28 de julio 2016.- Tras agonizar en el pabellón especial para víctimas de quemaduras del Hospital General por cerca de ocho semanas, un hombre originario de Cuatro Ciénegas murió a consecuencia de las lesiones que sufrió tras ser rociado con ácido sulfúrico. Su rostro, según testigos, fue derretido por el químico.

La víctima es Rigoberto Adame Mejía, de 40 años, quien fue trasladado de urgencia de dicho municipio, donde ocurrieron los hechos, a Saltillo la semana pasada. Las lesiones que presentaba abarcaban desde el rostro hasta el torso, y fue agredido por moradores del poblado.

 


BRUTAL ATAQUE

Aparentemente Adame Mejía, quien padecía de sus facultades mentales, fue atacado por varias personas y una de ellas vertió el letal líquido en su rostro, dejándolo moribundo.

Tras la fatal acción, Rigoberto fue trasladado a un centro de salud de Cuatro Ciénegas, de donde fue canalizado de urgencia al Hospital General de Saltillo.

En los últimos minutos del martes, los médicos solicitaron la presencia del personal del Cuarto Grupo de Homicidios de la Procuraduría General de Justicia ya que Rigoberto Adame había muerto.

El occiso, Rigoberto Adame Mejía de 40 años, era una persona desempleada que desde su nacimiento padecía de sus facultades mentales, por lo que pasaba sus días caminando afuera de su casa, sin cruzar la calle.

Los doctores poco pudieron hacer para salvar su vida, ya que las quemaduras que sufrió dañaron tejido y órganos vitales, además de haber causado la desfiguración total de su rostro, el cual daba la impresión de haberse derretido.

El cadáver fue trasladado al Semefo, donde posteriormente fue reclamado por sus deudos, quienes ordenaron la cremación de sus restos.

 



LA FAMILIA CLAMA JUSTICIA

 La siguiente es una nota que salió el día 7 de junio, cuatro días de haberse realizado tan cobarde ataque y que narra la postura de las autoridades quienes hacen poco o nada por detener a los responsables:

 Rigoberto Adame Mejía, de 40 años de edad nació con discapacidad mental y no habla. El viernes 3 DE JUNIO cruelmente fue rociado con ácido, con el que trabajan la candelilla, esto le dejó quemaduras de tercer grado en el 30% de su cuerpo; la familia interpuso una denuncia para dar con el responsable, pero les dijeron que no procede, debido a que la víctima presenta un retraso mental.

“¿Entonces las personas en facultad pueden hacer maldades a las personas con discapacidad y no pasa nada?, ¿La autoridad no procede a investigar porque en este caso la víctima no está bien mentalmente?”, se cuestionó Griselda Adame hermana del agredido.


Mencionó que eran cerca de la 1:00 de la tarde del  viernes, su hermana Rosa Adame se encontraba en la vivienda ubicada en calle Eliseo Mendoza de la colonia Benito Juárez, de repente escuchó gritos desesperados en el patio de la vivienda, salió y vio que se trataba de Rigoberto Adame quien se quemaba con dicho acido.

Rigoberto en su desesperación se quitó lo que le quedaba de ropa, pues el mismo acido la disipó; se metió a una pequeña alberca que estaba en el lugar de los hechos y pedía ayuda a su hermana quien de inmediato habló a una ambulancia y a policías municipales.
Un 30% de su cuerpo tiene quemaduras de tercer grado, principalmente las quemaduras son en la espalda, cuello, pecho, cara y cabeza.


Griselda Adame dice que en el domicilio quedó evidencia de que alguien venía persiguiéndolo, pues la calle, el carro que estaba estacionado en el exterior quedaron manchados por el ácido.

“Pensamos que lo venían correteando y él se metió al patio de la casa donde lo rociaron con el ácido por la espalda”, señaló.

Cuando los hermanos de Rigoberto quisieron interponer una denuncia, el Comandante del Ministerio Público, a quien señalaron como José Juan, les dijo que no procedía porque se trataba de una persona que no estaba bien mentalmente.

“Mi hermano solo nos habla con señas, a pesar de todo, mi hermano es muy inteligente y pensamos que él sabe quién le hizo esto, pero no hemos podido hablar con él, necesitamos justicia porque una persona con tanta maldad no puede andar como si nada por el mundo”, mencionó Griselda Adame.

Hasta la mañana de hoy, Rigoberto estuvo en hospital General de Cuatro Ciénegas, pero fue trasladado a una clínica en Saltillo en donde será valorado por un cirujano plástico.

A pesar de su discapacidad es como cualquier otra persona, sale a la calle a caminar, pero hay personas, sobre todo jovencitos, que lo molestan, le avientan piedras, le gritan cosas y lo insultan.
Toda la vida había dependido de su madre Francisca Mejía Ponce, quien hace apenas 2 meses falleció por insuficiencia renal, por lo que Rigoberto quedó al cuidado de sus 8 hermanos.


“No pensamos que pudiera llegar a tanto, ¿Cómo una persona puede tener tanta maldad hacía mi hermano?”, señaló Griselda.

La familia busca que se haga justicia y que el responsable de lo que le pasó a su hermano pague, principalmente porque consideran como un acto de violencia extrema lo que hicieron con su hermano, también esperan que Rigoberto pronto se recupere.

“Queremos justicia, principalmente que mi hermano esté bien, Dios lo quiera, pero que se haga una investigación de que fue lo que pasó, que no porque presente una discapacidad esto quede impune”, comentó.

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